¿Por qué el bambú es tan fuerte? El bambú es una de las plantas más resistentes y versátiles de la naturaleza, y su fortaleza proviene de una combinación única de estructura anatómica y composición celular. A diferencia de los árboles, su crecimiento rápido y su diseño interno lo convierten en un material ligero pero increíblemente fuerte, con una resistencia a la tracción comparable a la del acero.
A nivel microscópico, el bambú está compuesto principalmente por celulosa, hemicelulosa y lignina. La celulosa le da flexibilidad y resistencia a la tracción, mientras que la lignina actúa como un polímero estructural que endurece las paredes celulares, permitiendo que el bambú resista grandes cargas sin deformarse. Su estructura interna está formada por haces vasculares dispersos en una matriz de parénquima. A diferencia de los árboles, donde los anillos de crecimiento concentran la resistencia en capas, en el bambú estos haces vasculares se distribuyen de manera estratégica, con una mayor densidad en la periferia del culmo, creando un efecto similar a un tubo reforzado en los bordes.